La ciudad de Fabián Giménez

La ciudad de hoy es veloz, es fugaz, es efímera. En sus cuadros, Giménez lucha contra esta realidad y atrapa momentos olvidados, calles perdidas, cruces y fachadas, para congelar no los grandes hechos, sino aquéllos que hacen nuestra vida cotidiana.

Sus ciudades son todas, son una. Este joven platense, de la escuela de Alzugaray y Médici, con numerosos premios y reconocimientos que hacen de la suya una promisoria carrera, nos habla a nosotros de nosotros mismos, de nuestra propia vida, nos muestra nuestros escenarios, nos alimenta el alma con nuestros recuerdos. Quizás sea que en la pintura se deja traslucir su oficio de escenógrafo, lo que le permite tomar distancia de lo personal y lo individual, y contemplar la ciudad como un conjunto en el que encuentra ritmos y armonías.

Entre automóviles y edificios, Giménez distribuye la luz, su verdadera protagonista. Sus obras son retratos de la luz, que se apodera inmediatamente de la atención del espectador. La paleta en clave alta domina sus cuadros, en los que el rojo es tierra y el verde se vuelve gris, aunque el negro tiene una fuerte presencia, por ser el que construye los primeros planos. Sus imágenes parten de un registro fotográfico pasado a la tela, que él recrea y reinterpreta, acentuando el fuera de foco, borrando lo superficial para develar lo trascendente.

Es en esa búsqueda que radica la esencia de su obra. Giménez abstrae sus imágenes para otorgar un significado emocional y vivo a las formas. Sus ciudades están edificadas con dos materiales metafísicos: el silencio y la paz. Y su trabajo va más allá de la representación: en sus cuadros hay una dimensión que excede lo evidente. Queda hoy a disposición del público no sólo la obra del artista, sino además, y a través de ella, nuestra propia historia.

 

Rubén H. Betbeder

Director de Artes Visuales y

Museo Provincial de Bellas Artes.

 

Fabián Giménez - Estampas urbanas

por Julio Sapollnik

El catálogo que acompaña la exposición de Fabián Giménez en GV/CA Consultoría de Arte, brinda información sobre un artista que ha recibido más premios que las exposiciones individuales que realizó. Entre los reconocimientos más recientes se encuentran los obtenidos en los Concursos Nacionales UADE 2006 y OSDE 2005, que fueron relevantes tanto por el nivel de calidad como por la cantidad de artistas que participaron.
Fabián pinta con pasión sus personales visiones de la ciudad. ¿Qué ciudad?, quizás La Plata, su lugar de residencia. Aunque otras también podrían caber en estas imágenes anónimas, porque no se detiene en la grandilocuencia arquitectónica de un lugar para identificarlo, sino en la ciudad misma, cotidiana, la de todos los días, la del ajetreo, la del ruido, la del otoño y la siesta. Si bien en un primer momento capta con la cámara fotográfica el ritmo de la calle, no permanece copiándola sino, por el contrario, su ojo se activa buscando una definición indefinida.
Esto significa que cuando pinta distorsiona ex profeso, investigando la tensión plástica que provoca la imagen encubierta tras el deliberado fuera de foco; como si una borrosidad o neblina desdibujara cada contorno para volver a reconocer donde nos encontramos. Fabián juega a desorientarnos porque sabe que en todos lados suceden las mismas cosas.
¿Querrá aludir a la necesidad de renovar la mirada para encontrar trascendencia en la sencillez de lo cotidiano? La justa aplicación de una paleta de tonos quebrados así como la implementación de una línea de quiebre sutil, obligan a contemplar esta pintura desde la unidad de la sensibilidad y el intelecto.Hasta el 26 de octubre, en GV Consultoría en Arte, Arenales 1239, puerta 4 “G” – Rue des Artisans

 

Nota publicada en el periódico Arte al Día, octubre de 2006